Fascismo es un artículo de Alicia Stürtze publicado en su columna habitual (nire txanda) del diario EGIN, página 6 del nº del día 18 de agosto de 1997.
El texto es el siguiente:
Fascismo
Esa idea, tan de moda entre los progres, de oponer democracia
a totalitarismo, "sea de izquierdas o de derechas",
cumple en la práctica una función básica:
hacer creer al personal que el fascismo es la negación
de la democracia parlamentaria y de la sociedad pluralista en
la que todos los grupos sociales tienen la posibilidad de defender
sus propios intereses, ocultándose así que democracia
burguesa y fascismo representan en el fondo la misma cosa (Siemens,
Krupp y el "mecenas" Thyssen eran miembros del Alto
Comité Económico nazi y utilizaron hasta la muerte
por extenuación mano de obra abundante de los campos de
concentración de Auschwitz o de Buchenwald). Ni en democracia
ni bajo el fascismo pintan los trabajadores nada a la hora de
decidir sobre el empleo o el ritmo de trabajo, el salario o los
despidos, ni los votantes demócratas tienen poder alguno
de decisión sobre los temas realmente importantes para
el gran capital. Es el gran capital quien decide el rumbo económico
básico y lo pone en marcha. Hoy en día, el pacto
social no es sino una norma impuesta a los diferentes gobiernos
europeos en nombre de los acuerdos de Maastricht y que éstos
deben poner forzosamente en práctica, aún teniendo
en contra a la mayoría de la población, sirviéndose
para ello de leyes marco, de sus plenos poderes, o de lo que sea,
cuando se considere necesario.
El pluralismo en la democracia burguesa, además, es una
pura ilusión porque todos los partidos que se turnan en
el poder obedecen a los mismos amos y reparten las tortas a los
mismos de siempre. Todos los disidentes estamos fichados y me
gustaría saber cuándo se hizo limpia de franquistas
y torturadores convictos en los aparatos de Estado. En períodos
de crisis como el actual la diferencia entre democracia burguesa
y fascismo se diluye en la práctica. Con el apoyo de partidos
y sindicatos, se van suprimiendo todos los derechos sociales,
económicos y democráticos adquiridos por los trabajadores
tras largos años de lucha. Sólo que lo hacen con
el consentimiento de gran parte de las clases oprimidas que se
creen ilusoriamente representadas por el partido al que votan,
basándose en sus componentes sociales (obreros, clases
bajas, medias...) y no en sus actos de defensa clarísima
y decidida del gran capital.
En el Estado fue el PSOE quien abrió al PP el camino para las medidas represivas y propagandísticas de masas de claro tinte fascista que está tomando contra toda forma de disidencia. Al PSOE le debemos el trabajo sucio de ocultar a las masas españolas que el enemigo es el gran capital y que existe una cohesión total entre fascismo y capitalismo. Al PSOE y a IU les cabe el honor de haber despejado nuevamente el campo al fascismo económico con su política antisocial y procapitalista, y su capitulación total ante el discurso unidimensional del PP, ocultando algo tan grave como que la democracia burguesa jamás constituirá un muro de contención del fascismo porque es precisamente en su interior en donde éste nace y se desarrolla.
Alicia STÜRTZE